Costa Norte Group empezó con una pregunta incómoda: ¿por qué el que asesora sobre invertir en la costa casi nunca conoce la costa de verdad?
Detrás del proyecto está Agustín, estudiante de Administración de Empresas y vecino de Pinamar durante todo el año. Esa combinación —criterio de negocios y presencia real en el territorio— es la que define cómo trabajamos. No visitamos las zonas: las caminamos. No leemos el mercado en un informe: lo vemos moverse.
Vivir acá no es un detalle de marketing. Es la ventaja.
Desde ese lugar entendimos algo más: el cliente que compra una casa en Pinamar muchas veces tiene un auto premium, una camioneta o una lancha para mover. Y que esos dos mundos —inmuebles y vehículos— casi nunca se cruzan de forma profesional. Ahí apareció el modelo.